La alimentación por leche materna contribuye al desarrollo sostenible, ya que aporta a la economía y ecología además de prevenir enfermedades y asegura el desarrollo mental, físico y emocional de la población infantil. La leche que produce la madre se considera el alimento esencial y único para los niños. No solo es un producto alimenticio completo, sino que también contiene anticuerpos que ayudan a evitar que se deterioren los dientes de los niños, y los beneficios sean duraderos.