Publicación: Autoestima e inteligencia emocional en las conductas agresivas en estudiantes de secundaria de un colegio público, Lima – 2025
Portada
Citas bibliográficas
Código QR
Asesor
Autor corporativo
Recolector de datos
Otros/Desconocido
Director audiovisual
Editor/Compilador
Editores
Tipo de Material
Fecha
Cita bibliográfica
Título de serie/ reporte/ volumen/ colección
Es Parte de
Resumen
El presente estudio tuvo como objetivo determinar la relación entre la autoestima, la inteligencia emocional y las conductas agresivas en estudiantes de secundaria de un colegio público, Lima – 2025. La investigación se desarrolló bajo un diseño no experimental, con método hipotético – deductivo, enfoque cuantitativo y corte transversal con un alcance explicativo mediante un modelo de regresión lineal múltiple. La muestra estuvo conformada por 300 estudiantes de ambos sexos pertenecientes a una institución educativa pública. Para la recolección de datos se utilizaron los siguientes instrumentos: Inventario de Autoestima de Stanley Copersmith, (SEI), versión escolar adaptado por Mesías; el EQi-YV Baron Emotional Quotient Inventory, adaptación peruana realizada por Nelly Ugarriza Chávez y Liz Pajares; y el Cuestionario de agresión de Buss y Perry – AQ (1992), adaptado por Matalinares et al. (2012). Para el análisis de datos se emplearon los estadísticos de Kolmogorov-Smirnov y Shapiro-Wilk. Asimismo, se utilizó el modelo de ecuaciones estructurales para identificar asociaciones entre las variables. Finalmente, se concluye que tanto la inteligencia emocional como la autoestima ejercen efectos predictivos negativos sobre las conductas agresivas, siendo la inteligencia emocional el factor de mayor influencia (β = -0.32), en comparación con la autoestima (β = -0.20). Estos resultados resaltan la importancia del desarrollo de habilidades emocionales como estrategia clave en la prevención de la agresividad escolar.
Resumen
This study aimed to determine the relationship between self-esteem, emotional intelligence, and aggressive behaviors in secondary school students at a public school in Lima, Peru, in 2025. The research employed a non-experimental, hypothetical-deductive design with a quantitative, cross-sectional approach and an explanatory scope based on a multiple linear regression model. The sample consisted of 300 students of both sexes from a public educational institution. Data collection instruments included the Stanley Coppersmith Self-Esteem Inventory (SEI), school version adapted by Mesías; the Baron Emotional Quotient Inventory (EQi-YV), Peruvian adaptation by Nelly Ugarriza Chávez and Liz Pajares; and the Buss and Perry Aggression Questionnaire (AQ) (1992), adapted by Matalinares et al. (2012). Data analysis was performed using the Kolmogorov-Smirnov and Shapiro-Wilk tests. Structural equation modeling was also used to identify associations between the variables. Finally, it was concluded that both emotional intelligence and self-esteem have negative predictive effects on aggressive behavior, with emotional intelligence being the most influential factor (β = -0.32) compared to self-esteem (β = -0.20). These results highlight the importance of developing emotional skills as a key strategy in preventing school aggression.

PDF
FLIP 
